Calefacción eléctrica: un plus de ahorro con la tarifa de discriminación horaria

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Calefacción eléctrica: un plus de ahorro con la tarifa de discriminación horaria

Calefacción eléctrica: un plus de ahorro con la tarifa de discriminación horaria

La llegada del invierno y la inevitable bajada de las temperaturas invitan a pasar más tiempo en casa buscando el resguardo ante el frío y las incidencias climatológicas propias de la estación. Durante estos meses, las instalaciones de calefacción cobran protagonismo haciéndose imprescindible, no sólo su buen funcionamiento, sino el ahorro y la eficiencia de los equipos de calefacción, reflejándose directamente en el coste de la factura.

La calefacción eléctrica, una opción de ahorro y eficiencia energética

Los sistemas de calefacción con funcionamiento eléctrico son una de las opciones más interesantes en cuanto a eficiencia y ahorro energético para proporcionar confort térmico en el hogar. Con los equipos de calefacción eléctrica actuales, el coste de la factura de la luz se reduce gracias al mejor aprovechamiento de la energía y a las tarifas de discriminación horaria aplicadas por las eléctricas, las cuales la gran mayoría podemos contratar.

La calefacción eléctrica utiliza la energía eléctrica, una energía que no desprende emisiones contaminantes y que además contribuye a conseguir una buena calidad del aire interior de la vivienda. Se trata de un sistema muy sencillo en su instalación y que requiere de un mantenimiento simple y seguro, mucho más asequible que el de otros sistemas de calefacción como el gas.

En el caso de la calefacción eléctrica, la normativa, de manera general, no propone exigencias mínimas de mantenimiento en los equipos, pero siempre será aconsejable examinar el buen funcionamiento de éstos, al igual que las tomas de corriente o ACS a las que pudiera estar conectado el sistema, limpieza de filtros, etc.

En la actualidad, la calefacción eléctrica, tradicionalmente denostada por su coste, se ha convertido en una opción a tener en cuenta gracias a los avances tecnológicos implantados en los equipos y la posibilidad de contratar tarifas eléctricas con discriminación horaria que nos permiten disfrutar de un sistema de calefacción adaptado a nuestras necesidades ahorrando en nuestra factura energética.

¿Pero conocemos todas las opciones que nos ofrece el mercado en calefacción eléctrica?

Tipos de calefacción de eléctrica

A la hora de elegir un sistema de calefacción eléctrica son múltiples las opciones y factores a tener en cuenta, siempre en función de las necesidades propias de la vivienda tales como la orientación, estructura, aislamiento térmico, zona geográfica, la instalación requerida, su funcionamiento o el mantenimiento que necesitará cada uno de los equipos.
Aquí te sugerimos algunas de las más utilizadas.

  • Aerotermia: Es una bomba de calor aire-agua capaz de captar el calor existente en el aire y transformarlo para aportar a la vivienda calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria; es un sistema que puede funcionar tanto con suelo radiante, como con radiadores o fancoils.
  • Calderas eléctricas: Una solución centralizada que da respuesta a las necesidades de calefacción y agua caliente sanitaria aportando un gran confort y seguridad en el hogar. Son además compatibles con otros sistemas de calefacción como la bomba de calor, o los paneles solares térmicos y pueden funcionar tanto con radiadores como con suelo radiante. Los modelos más avanzados, como la caldera eléctrica modulante Mattira de Elnur, son capaces de regular el consumo de energía de acuerdo con las necesidades de calefacción de la instalación, teniendo en cuenta no sólo la temperatura ambiente, sino también la temperatura externa.
  • Acumuladores de calor: Están especialmente diseñados para el máximo aprovechamiento de las tarifas eléctricas con discriminación horaria (DH), siendo la solución idónea para obtener un calor confortable día y noche, o bien durante las horas que lo necesites gracias a su control y programación. Transforman la energía eléctrica en calor y la almacenan hasta que la temperatura del espacio lo requiera. No emiten humos ni contaminación y su mantenimiento es muy sencillo.
  • Emisores térmicos: Estos equipos de calefacción eléctrica son la solución idónea como sistema de calefacción eléctrica individual para una calefacción durante unas pocas horas al día o para calentar pequeñas estancias. Son muy fáciles y rápidos de instalar.

Conociendo algunos de los sistemas eléctricos para la calefacción y su funcionamiento será más sencillo hacer una elección acertada. Además, es fundamental contar con la opinión de un profesional o instalador acreditado cuya orientación y asesoramiento brinden la solución de calefacción eléctrica adecuada, al igual que las recomendaciones de potencia a instalar.

Ventajas de la calefacción eléctrica

Son múltiples las ventajas del uso de un sistema de calefacción eléctrica para dar solución a las demandas de confort térmico del hogar. Algunas destacan respecto a otros sistemas de calefacción:

  • Seguridad de la instalación: La calefacción eléctrica es sencilla y limpia en su instalación, en su funcionamiento y en su mantenimiento.
  • Fuente de energía limpia: La energía eléctrica es una fuente de energía limpia y que genera menor impacto medioambiental en su uso.
  • Calidad del aire interior: Los sistemas de calefacción eléctrica no emiten sustancias nocivas para la salud o el entorno, además de evitar las molestas rejillas de ventilación o salida de humos.
  • Regulación individual de la temperatura en cada espacio: Gracias a controles y termostatos es posible programar la temperatura idónea en cada momento en los distintos espacios del hogar.

  • Menor consumo y ahorro de energía: los nuevos sistemas de calefacción eléctrica aúnan diseños de altas prestaciones, eficiencia y ahorro energético lo que supone una reducción en el gasto. Una combinación ganadora, para el ahorrar en la calefacción y en la factura de la luz, es un sistema de calefacción eléctrica, como por ejemplo un acumulador de calor, y la tarifa de discriminación horaria.