7 claves para ahorrar en tu factura de la luz este invierno

7 claves para ahorrar en tu factura de la luz este invierno

Reducir el consumo de electricidad y poder ahorrar cada mes en el recibo de la luz es algo que todos hemos pensado, sobre todo durante los meses en los que aumentamos nuestro consumo y lo vemos reflejado en la factura.

Calefacción

Nuestra primera recomendación y uno de los puntos más importantes es revisar nuestro sistema de calefacción, ya que nos puede llegar a suponer entre un 40% y 60% de la factura de la luz. Este incremento lo solemos notar en los meses más fríos del invierno, aunque también puede ocurrirnos en los meses de verano cuando más calor hace. Revisar el buen estado de nuestros equipos o renovarlos para que se adecúen a nuestras necesidades es clave para reducir de forma considerable nuestra factura.

Si lo que estamos buscando son equipos de calefacción individual para instalar por estancias, los acumuladores de calor o los emisores térmicos son dos opciones rápidas de instalar, sin necesidad de obras adicionales y además, apenas necesitan mantenimiento.
En este punto muchos consumidores se preguntan cuál de las dos opciones deben elegir, cuál les conviene más y con cuál estarían ahorrando más en su factura.

La clave para responder estas dudas es preguntarnos cuántas horas pasamos en casa, es decir, cuántas horas vamos a querer calentar nuestra casa o mantener una temperatura de confort. Si vamos a necesitar calefacción unas pocas horas, los emisores son una buena opción pero si lo que necesitas es mantener una temperatura durante más horas, los acumuladores son la opción ideal ya que están pensados para ofrecer calor durante muchas horas utilizando la energía más barata, la de discriminación horaria.

Revisa la tarifa eléctrica contratada

Esto nos lleva a nuestra siguiente recomendación que es revisar la tarifa eléctrica, ya que en muchas ocasiones nos encontramos con clientes que no tienen contratada la tarifa más adecuada pagando de más por los KW consumidos o teniendo contratada más potencia de la necesaria. Si además puedes adecuar tu consumo a determinadas horas del día, las tarifas con discriminación horaria son de las más ventajosas para ahorrar en tu consumo de la luz.

Programación es control y el control te ayuda a ahorrar

Programa siempre! Da igual si son emisores, acumuladores, calderas o bombas de calor, prográmalos siempre teniendo en cuenta los horarios en los que estás en casa, a qué horas necesitas más o menos calor o a qué hora quieres que se encienda la calefacción. La programación de los equipos no sólo te permitirá evitar consumos innecesarios sino que además, estarás disfrutando del confort justo cuando lo requieres.
Además, la mayoría de estos equipos de calefacción incorporan la gestión vía WIFI para poder acceder a tu calefacción desde cualquier lugar y controlar así la temperatura de cada uno de los equipos conectados.

Temperaturas de ambiente recomendadas

Cuando tengas puesta la calefacción o el aire acondicionado intenta siempre mantener las temperaturas recomendadas. Recuerda que subir un grado o dos más la temperatura de consigna puede llegar a suponer un incremento considerable en la factura de la luz. Tener una temperatura en torno a 20-21°C en invierno es bastante razonable.
Ventilar la casa durante 10 minutos por las mañanas es suficiente. Si abrimos las ventanas y las dejamos mucho tiempo abiertas, perderemos todo el calor del interior.

Aislamiento

Vigila el aislamiento, también es una parte fundamental para evitar las pérdidas térmicas. Hay que revisar bien puertas y ventanas, de lo contrario, el calor o el frío se estarán escapando y los equipos consumirán más de lo necesario. En ocasiones, no es necesario realizar grandes reformas para mejorar el aislamiento y puedes utilizar pequeñas soluciones que ayudan a mejorar bastante, como los burletes en puertas y ventanas o aislar el tambor de las persianas. Cuanto mejor esté aislada la vivienda más fácil es mantener una temperatura interior sin grandes pérdidas térmicas.

Agua caliente sanitaria (ACS)

El agua caliente sanitaria supone otra parte significativa en el recibo de la luz, por lo que al igual que te recomendamos antes mantener una temperatura interior razonable, intenta racionalizar el uso de agua caliente lo que te sea posible. Si tienes un termo puedes instalar una válvula termostática, aumentarás su rendimiento en un 25 – 30% su capacidad. Y si tienes cualquier tarifa con discriminación horaria puedes utilizar un reloj programador en el enchufe para que sólo caliente el agua durante las horas valle.
Si el termo no es muy antiguo, otra opción que puedes tener en cuenta es activar la función Eco Smart para que “aprenda” de tus consumos habituales y caliente el agua para cuando suelas utilizarla.

Elige bien donde instalas el termo. Es importante que el termo no esté instalado en zonas a la intemperie como terrazas o patios. Por mucho aislamiento interior que tenga, siempre tendrá más pérdidas caloríficas y tendrá que consumir más electricidad para mantener el agua a la temperatura requerida.

Si lo que tienes es una caldera eléctrica que renovar, apúntate a las calderas eléctricas modulantes las cuales regulan el consumo en función de la demanda real de calor, adaptando la potencia en calefacción a las necesidades de la instalación. Con esta modulación no sólo ahorras en consumo, sino que ayuda a alargar la vida útil de la caldera.

Iluminación y electrodomésticos con buena clasificación energética

Para mejorar el consumo en la parte de iluminación, puedes sustituir las bombillas normales (incandescentes) por bombillas de bajo consumo, puedes llegar ahorrar en consumo hasta un 75%. Aunque su coste inicial es alto, se amortizan mucho antes de que se agote su vida útil (entre 8.000 y 10.000 horas). Las bombillas de bajo consumo duran hasta 8 veces más.
Aunque parezca algo obvio o misión imposible en algunas familias, intenta no dejarte las luces encendidas en habitaciones donde no estés. De todas formas, si hay alguna habitación o cuarto de baño que se os resiste en casa, puedes plantearte utilizar detectores de presencia o temporizadores.

Cambiar los electrodomésticos principales por otros más eficientes también puede suponer una diferencia más de ahorro para tu factura, sobre todo si hablamos de electrodomésticos que ya tienen muchos años y están ya al final de su vida útil. Uno de los más importantes es el frigorífico, ya que es un electrodoméstico que funciona las 24 horas del día y además debe mantener una temperatura constante en su interior.

Por último, evita el stand-by. Aunque siempre lo pensamos, nos cuesta mucho coger el hábito de apagar por completo algunos electrodomésticos y según la OCU, el consumo de aparatos en stand by se encuentra cerca del 11% del consumo energético. Las regletas con interruptor se han convertido en la solución más cómoda y rápida para apagar varios equipos al mismo tiempo.

 

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